
Un paciente sale del hospital tras una exacerbación de EPOC. El neumólogo ha estabilizado la crisis, el informe está listo, pero la verdadera dificultad comienza: organizar un seguimiento coherente en la ciudad, en los días siguientes al regreso a casa. Es precisamente aquí donde interviene el dispositivo PRADO EPOC, estructurando la coordinación entre el hospital y los profesionales de salud liberales alrededor del médico de cabecera.
El programa no reemplaza la atención hospitalaria. Prolonga el recorrido de atención apoyándose en una evaluación precisa de cada paciente, realizada incluso antes de la salida.
Evaluación inicial PRADO EPOC: lo que se juega antes de la salida del hospital
Se habla a menudo del seguimiento post-hospitalización, pero el trabajo comienza dentro del establecimiento. Un consejero de la Seguridad Social (CAM) visita al paciente, declarado elegible por el equipo médico, durante su hospitalización. Este primer contacto sirve para sentar las bases del regreso a casa.
El CAM identifica al médico de cabecera del paciente, al neumólogo referente, al enfermero(a) titulado(a) y al fisioterapeuta elegidos por el paciente. Organiza las citas según un calendario preciso: consulta con el médico de cabecera en los siete días siguientes al regreso, consulta neumológica en los dos meses.
Se entiende mejor, en este punto, por qué la evaluación PRADO EPOC por el médico de cabecera constituye un eslabón central del dispositivo: sin esta consulta rápida en la ciudad, el riesgo de re-hospitalización aumenta notablemente.
El CAM también transmite al médico de cabecera los nombres de todos los intervinientes y se asegura, en las semanas siguientes, de que las citas se hayan llevado a cabo. El paciente recibe un cuaderno de seguimiento, herramienta de comunicación compartida entre los diferentes profesionales de salud liberales.

Pacientes elegibles para el PRADO EPOC: criterios concretos de inclusión
El PRADO EPOC no se refiere a todos los pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica. El programa se dirige específicamente a los pacientes hospitalizados por una exacerbación de EPOC, es decir, un agravamiento agudo de los síntomas respiratorios que ha requerido hospitalización.
Concretamente, el equipo hospitalario informa al CAM cuando se cumplen varias condiciones:
- El paciente está hospitalizado por exacerbación de EPOC (no por otra patología asociada únicamente)
- Su estado clínico permite un regreso a casa, sin necesidad de transferencia a cuidados continuos
- El paciente acepta voluntariamente participar en el programa, tras ser informado por el CAM
- Se identifica o puede identificarse a un médico de cabecera para asegurar el seguimiento en la ciudad
Los pacientes con descompensación cardíaca asociada pueden pertenecer a otro ámbito del PRADO (insuficiencia cardíaca), pero los dos recorridos no se superponen automáticamente. Los retornos varían en este punto según los establecimientos y los territorios.
Rol del médico de cabecera en el seguimiento PRADO tras la exacerbación
La consulta en los siete días no es una simple formalidad administrativa. El médico de cabecera debe evaluar el estado respiratorio del paciente, verificar la correcta comprensión del tratamiento de salida y adaptar la atención a las condiciones de vida reales.
En la práctica, esta consulta cubre varios puntos precisos. El médico de cabecera controla la técnica de inhalación, a menudo deficiente tras una hospitalización donde el paciente ha recibido nebulizaciones. Reevaluará el cese del tabaquismo si el paciente sigue fumando, ya que dejar de fumar sigue siendo el factor principal para ralentizar el declive del VEMS.
El médico también verifica que las vacunaciones estén al día. Las recomendaciones actuales incluyen la vacunación antigripal, antipneumocócica y contra el Covid-19 para los pacientes con EPOC. La vacunación contra el VRS ahora se menciona para los pacientes mayores de 65 años.
El seguimiento no se detiene en esta primera consulta. El médico de cabecera coordina luego las intervenciones del enfermero(a) a domicilio (educación terapéutica, vigilancia de los síntomas) y del fisioterapeuta (rehabilitación respiratoria). El cuaderno de seguimiento PRADO sirve de hilo conductor entre todos estos actores.

ESCAP y PRADO EPOC: lo que cambia el ejercicio coordinado para el médico de cabecera
Desde marzo de 2025, los Equipos de Atención Coordinada con el Paciente (ESCAP) ofrecen un nuevo marco de ejercicio en la ciudad. Este dispositivo impone la presencia del médico de cabecera dentro del equipo, lo que modifica concretamente la organización del seguimiento de los pacientes crónicos, incluidos aquellos que salen de un PRADO EPOC.
El interés para el médico de cabecera es directo: el intercambio formalizado de información entre profesionales reemplaza los intercambios informales. Donde el cuaderno de seguimiento PRADO se basa en la buena voluntad de cada interviniente, el ESCAP estructura la coordinación con obligaciones recíprocas.
Para los pacientes con EPOC, esto significa un seguimiento más estrecho entre el médico de cabecera, el neumólogo, el enfermero(a) y el fisioterapeuta. El médico de cabecera ya no es solo un punto de paso post-hospitalización: se convierte en el eje de un equipo identificado alrededor del paciente.
Evaluar la severidad en la ciudad: herramientas a disposición del médico de cabecera
El seguimiento espirométrico anual sigue siendo la referencia para medir la evolución de la enfermedad. El VEMS (volumen espiratorio máximo por segundo) constituye el principal factor pronóstico en la clasificación GOLD de la EPOC.
En el día a día, el médico de cabecera también dispone del cuestionario CAT (COPD Assessment Test) para seguir el impacto de los síntomas entre dos EFR. Este puntaje estandarizado permite cuantificar la disnea, la tos, la opresión torácica y las limitaciones de actividad que siente el paciente.
Una herramienta más reciente merece atención: el PREM-C9, validado para medir la experiencia de los pacientes con EPOC en tres áreas (vida cotidiana, atención habitual, vivencias de las exacerbaciones). Su integración en el seguimiento PRADO aún no es sistemática, pero ofrece al médico de cabecera una cuadrícula complementaria para evaluar lo que los puntajes clínicos no captan.
El dispositivo PRADO EPOC solo funciona si cada actor desempeña su papel en los plazos previstos. El médico de cabecera, al asegurar esta consulta rápida y coordinar el seguimiento en la ciudad, contribuye directamente a reducir el riesgo de re-hospitalización. Con la llegada de los ESCAP, esta coordinación ahora cuenta con un marco más estructurado, lo que debería facilitar el trabajo diario para los profesionales involucrados en el acompañamiento de los pacientes con EPOC.